El sistema interviene en tres fases esenciales para cerrar el ciclo.
En la cabeza del sistema, el agua turbia que deriva del lavado de àridos es recogida en una balsa y elevada mediante la bomba elevadora hacia la cima del clarificador.
En la balsa de lodos, el lodo ya espesado requiere bombas a alta presión para ser llevado al interior de las cámaras del filtro prensa, mientras que el agua expulsada en los primeros minutos de la filtración, es interceptada por bombas específicas y lanzada nuevamente en la balsa de la turbia.
Finalmente, el agua limpia que fluye del clarificador es almacenada y retirada por bombas de proceso (o de relanzamiento) para ser restituida a la planta de lavado.